jueves, 7 de junio de 2007

Rugendas y una construcción estética de Chile

Rugendas

y una construcción estética de Chile

Vicente Pérez Moreira

Introducción

Cuál es el la razón para hablar hoy de Rugendas… es necesario dar razones...

Rugendas, recientemente expuesto en el museo de Bellas Artes de Santiago, perteneció a una generación de artistas e intelectuales europeos que vivieron una fascinación por esta nueva tierra americana, envueltos en el ideal romántico de una época, vieron en las nuevas naciones, un espacio de reinvención del mundo. La tabula raza daba la posibilidad de ser totalmente diferentes, nuevos, especiales, una modalidad que resultara atractiva para quienes ven en la vieja Europa, una vieja sin vuelta, un lugar desnaturalizado, regido por un jardinero, que no deja espacio de expresión libre. Las utopías revolucionarias ya son algo del pasado, y Napoleón dejo una cicatriz sangrante, en quienes soñaron con algo diferente. Parece ser este el minuto del máxima expresión para el status quoe, que almidona los cuellos de nuestras camisas, sin dejar demasiado espacio a los sueños libertinos, más que en los márgenes del mundo, en los recónditos espacios donde al parecer Dios se olvidó de enviar un soberano, y dejo el poder en manos de una masa ingenua, llamada pueblo.

A esta tierra de naturaleza indómita, alguna vez confundida con el paraíso, por su cercana filiación, donde el español apenas supo cómo poner nombre, y se vio obligado a trabar la lengua o cantar en verso, llego Rugendas a ver si corría mejor suerte o quizás un poco a buscar eso, que hizo de un soldado como Ercilla un escritor talentoso. Ese algo que los españoles no pudieron subir en sus barcos, ni fue presa de la piratería. Un no se qué, que quedo en el aire, de esta tierra que poco sabe de las estructuras geométricas de los bellos jardines europeos, sino más bien de voluptuosidades en espacios abiertos al infinito.

Una vez a este lado del Atlántico, Rugendas vivió los embates de los nuevos vientos, que como adolescentes corrían sobre esta tierra sin mayor disciplina. Así cuando México se vuelve esquivo y lo pone en barco, Rugendas asume el rumbo y no desembarca hasta llegar al fin del mundo, toca tierra en Valparaíso el 1° de Julio de 1834 y permanecerá aquí hasta 1845.

La intención en este artículo, tiene como referencia los poco más de diez años de estadía del pintor en Chile, y relacionado con esto, la exposición de Rugendas en el Museo Nacional de Bellas Artes -MNBA-. El pintor nos habla del ser chileno, ya que identifica, caracteriza, generaliza eventos tradicionales y hechos específicos que son claves en su obra y de una obra. Hoy en día Rugendas aparece ante nosotros como patrimonio nacional. A pesar de ser extranjero, es alguien que logra mirar desde afuera, un receptor el cual plasma lo que ve y lo enfatiza. A parte de generar la capacidad artística crea una suerte de registro de una época.

EL LÁPIZ AGUDO

Rugendas baja en Valparaíso, y comienza dibujando como un loco, hay una sed de hacer propio, de plasmar, registrar y poseer, todo lo que se ve, todo el ámbito de su percepción, impreso sobre el papel.

Pero Rugendas, al igual que aquel soldado que siglos atrás había tratado de formular una descripción de esta “fértil provincia y señalada”, logra entrar en un plano superior al de la representación científico analítica, o del plano descriptivo.

“…la producción artística tiene su ser peculiar que la especifica, que le otorga un valor propio y esencial. Su carácter irreductiblemente artístico impide que sea sólo crónica, descripción, testimonio histórico o fuente de investigación científica. Es su ser y valor propios los que la sustantivan: no reconocerlos sería mutilarla en su calidad de obra de arte.”[i]

Rugendas al igual que Ercilla, será constructor de la propia transfiguración estética de la nación denominada Chile. Y es que no es un lápiz agudo[ii] con lo que Rugendas arriba a Valparaíso en 1834, es más que eso, es un cincel, con el que el artista definirá la identidad nacional, creando una nueva formulación de lo que es Chile. Re-semántizando, dando un nuevo carácter a través de su obra a esa fértil provincia, así como alguna vez hizo Ercilla, marcando la las bases de la fundación artística de Chile.

"Ainsi la montagne a pu, de tout temps, communiquer à ceux qui la contemplaient certains sentiments comparables à des sensations et qui lui étaient en effet adhérents. Mais Rousseau a créé, à propos d'elle, une émotion neuve et originale. Cette émotion est devenue courante, Rousseau l'ayant lancée dans la circulation. Et aujourd'hui encore c'est Rousseau qui nous la fait éprouver, autant et plus que la montagne. Certes, il y avait des raisons pour que cette émotion, issue de l'âme de Jean-Jaques, s'accrochât á la montagne plutôt qu'à tout autre objet : les sentiments élémentaires, voisins de la sensation, provoqués directement par la montagne devaient s'accorder avec l'émotion nouvelle. Mais Rousseau les a ramasses; il les a fait entrer, simples harmoniques désormais, dans un timbre dont il a donné, par une création véritable, la note fondamentale."[iii]

Así el proceso de transfiguración estética propio de la obra de arte, será un proceso de transfiguración en la a-realidad estética, denominada nación. Posible, sólo gracias a la desfiguración de tres elementos esenciales, fundiéndose en la constitución de un paisaje estético de nación.

LOS TRES ELEMENTOS

El primero de los tres elementos es la naturaleza, hay un espacio natural americano, totalmente nuevo, y diferente a cualquier posibilidad vista por europeo. Un espacio de sin nombres, abierto, indomable, un fuerza extraña y desconocida. Montañas gigantescas, enormes desiertos, selvas y glaciares. Supera toda posibilidad de la imaginación europea. No hay capacidad de contemplación que dé a vasto. Caos y libertad, en una naturaleza indómita y sin leyes.

El segundo elemento, el hombre americano, el Mapuche, hombre de la tierra, casi tan ligado a la naturaleza, que esta distinción de elementos ya muestra sus falencias. El hijo de esta tierra será un incomprensible. Su apertura a la inmanencia, es inexplicable. Para este hombre su arraigo en la tierra es tan fuerte que lo lleva a un conocimiento íntimo, de entrañas, directo como el saber místico, sin intermediarios, como no hay intermediarios entre una madre y un hijo. Particularmente en este rincón, la bestia-humana, será un indomable, tomará el carácter mismo de los vientos y no se dejará contener ni someter, ni siquiera: In nomine Patris et Fillii et Spiritus Sancti.

Ya advertirá el lector, quien sería aquí el tercer elemento, no es el pintor, si bien si lo es, pues el pintor será no un extranjero, ya no, desde que es amante de Carmela[iv], quien lo bautizara, haciéndolo un trans-terrado, no son españoles, lo dejaron de ser en el momento en que subieron en un barco rumbo a un no sé donde, en un qué se yo, qué lugar denominado América. Llegaron aquí, y junto con quemar sus naves, vieron que no había nada nombrable por su propio nombre puesto que todo era nuevo, y si cantaba algún lenguaje, este sería uno distinto.

Así de padre desconocido nació la amalgama americana. Desfigurando, fundando una a-realidad del nuevo mundo, haciendo calzar torpemente el lenguaje, forzando las palabras para hablar de esta tierra sin demasiada prolijidad ni exactitud, la naturaleza indómita es reducida a “paisaje americano” los hijos de esta tierra a “indios nativos” y los españoles a “criollos”. Cuando el dominio español dejo de definir estas tierras, las zonas se vieron casi desprovistas de nombre. De identidad.

América entera clamaba por ser dicha, ser cantada, por ser amada. Las sensibilidades románticas de la época, no pudieron sino escuchar su clamor y venir a decirla.

Mauricio Rugendas, bajo de un barco en Valparaíso, ya no como un alemán, ya no como un extranjero, sino como otro trans-terrado más que vino a fundar la nación de Chile, la identidad, de un pueblo que a través de Carmela, se entregó como amante a ser descubierta en la intimidad del dormitorio, y en sus pasiones más ocultas. Es aquí donde la tierra entera gime con dolores de parto, donde creador y creatura son casi uno, y el artista, se llevará dibujos dejando hijos.

Así esta tierra que fue sublimada en fértil provincia, será una vez más sublimada en nación, marcando de este modo la necesidad endémica de ser, siendo en las artes, en la creación, en Huidobro, Mistral, De Rokha, Neruda…

LA ESTÉTICA DEL RAPTO

Santiago, la pequeña Génesis S.M.R. (de 6 años), es raptada la semana pasada en Peñalolén.

Al ver la obra de Rugendas, podemos ver como el artista manifiesta constantemente, la alusión al rapto. Como en esta tierra, de la noche a la mañana, son tragadas personas, con nombres y apellidos, desapareciendo. La expresión popular dice: “Se lo trago la tierra”.

No es acaso el mismo Rugendas quien rapta de Chile, para subirlo a sus naves, como ya hicieran los españoles, siguiendo el modelo común europeo… no es acaso Mauricio raptado de Carmela, para ser tragado por la tierra, en un malón presidido por una nación que clamaba por un nombre. Johann Moritz Rugendas, es quién vino a raptar lo que de Rugendas teníamos en Chile, lo que de Mauricio tenía la Carmela, y se fue con unos cuantos dibujos a morir en Alemania.

Por suerte la pequeña Génesis está viva. Pero al parecer una vez más esta tierra se ha tragado a los culpables, como en otras veces se ha tragado a inocentes.

"El Torso de Adéle" momento, no habrá sido esta la intención, de un Chile, de tragar lo que Rugendas nos había raptado… no es posible rapto por rapto… igual de ingenuos que siempre terminamos pidiendo disculpas, sintiendo culpa. Quizás Mauricio se avergonzaría de nosotros, que fuimos fieros, y en otros tiempos, nos llevamos mujeres a lo profundo de nuestra tierra… para poderle dar una virgen María, a nuestros hijos, que no entendían el In nomine…

La estructura superficial se relaciona a lo real, por tanto involucra la representación, el significado y la expresión. El hecho en sí: el rapto. Como un registro histórico. Que nos podría haber dicho Rugendas de tantos raptados en y de esta tierra. La estructura profunda se relaciona con lo a-real, a-realidad, por lo tanto se involucra la transfiguración, a la significancía y al sentido. Lo que nos quiere comunicar Rugendas, es quizás su propio destino trágico, el será raptado de esta tierra, no será el primero, ni el último, sino, será la marca de un modus operandi, creatividad y fantasía. Jugaremos a que hay justicia mientras el lobo está. Entendamos justicia en el sentido claro de lo claramente transparente.

Rugendas dará cuenta de esa tierra extraña que se traga la gente en lo profundo.

La proporcionalidad, la tención, la caracterización de los personajes. A-realidad, lo estético parece real, pero no lo es. Hay algo a-real en lo estético, a-realidad distinta, hace síntesis entre realidad e irrealidad, entre la imagen y lo real. Aparece la a-realidad en la obra de Rugendas en la representación misma de un hecho que en lo real parece absurdo. No por eso va a ser real la percepción estética de la obra, sino que es a-real, por ser distinto a, es más exagerado, intensifica la acción por el medio artístico. Seremos los raptado por Rugendas, en un segundo, para ser devueltos, quizá, no sabemos qué tan de-vuelta está la pequeña Génesis, no sabemos si en esta segunda vuelta habrá posibilidad de separar la luz y la sombra.

Todos los elementos del medio de representación tratados simbólicamente, nos llevan a una estructura profunda. Si miramos con detención la obra “el Malón”[v] podemos ver que cada fragmento nos comunica diferentes situaciones:

- Una mujer que sufre, histeria, angustia, eleva los brazos al cielo implorando, quizás invocan al Pater, las hijas de Leucipo, quizá implora, pidiendo a su mamá, al darse cuenta de lo que ocurre por aceptar dulces de extraños.

- Los hombres que montan los caballos, adrenalina y poder desenfrenados, uno el hombre el animal y la tierra, el caballo entra mejor en este triangulo, que la difícil inserción del trans-terrado, las blancas pieles europeas, trataran por todo de aferrarse al cielo, Europa es raptada una vez más, para ser llevada a lo hondo de esta tierra, y hacerla fértil en nombres extranjeros.

- En el suelo, hombres tirados en el piso, sufrimiento, muerte, guerra y derrota, para que se levantan contra el viento.

- El paisaje señala el escenario bélico. Aquí la paz la harán los huasos, haciendo leso al Diablo.

En pleno conflicto con el pueblo Mapuche, el artista se internó en la zona de Arauco con una comitiva parlamentaria por la paz, y recorrió la región junto a un familiar del cacique de los Picunches. Entonces surgieron trabajos como el famoso “Rapto de Doña Trinidad Salcedo”, quien habría sido presa de los hermanos Pincheira en acuerdo con los mapuches. También se exhibirá “Araucanos en Retirada con Botín de Mujeres” (). Y la serie “La Cautiva”, compuesta por 25 ilustraciones basadas en el poema épico Esteban Echeverría sobre el amor y la muerte de dos blancos: Brian y María.

Estructura superficial: es dada por el medio artístico. Es la primera mirada que tenemos frente a la obra. Tomando el “Rapto de mujeres a orillas del mar”, lo primero que vemos es un cuadro, un óleo sobre tela, de 80,2 x 103.7 cm. Nos señala una imagen que representa una escena de otro rapto. Estructura profunda: implicaba un mayor análisis resultado del equilibrio de la obra. Esta incorpora el significado de rapto, tomamos las referencias espaciales, prestando atención al lugar señalado, al contexto histórico.

En cuanto al equilibrio, podemos comprender que este se refiere a la composición en cuanto al uso de diagonales, estas señalan movimiento, con este nos referiremos al carácter “instantaneidad” de la imagen, a la idea de capturar un momento, el uso del color, el cual nos sugiere un ambiente preciso, incentivando una hora especifica, el uso de color también es una forma expresiva ya que tiene implicancia desde la percepción estética.

Estas dos estructuras que le dan significado a la obra. Son importantes dentro de la totalidad y se refieren al contexto.

LA IMAGINACIÓN

Imaginación la definimos como la facultad de elaborar imágenes sin un estímulo sensorial actual. En la obra podemos encontrar clases de imaginación:

Reproductora, capacidad de recordar imágenes del pasado sin tener un estimulo actual. Considerando a Rugendas como un europeo lleno de referentes, con imágenes que lleva almacenadas en su mente. Por lo tanto es lógico que se manifiesten en la obra, ya sea como citas pictóricas, el rapto de Europa por ejemplo. Tipíficadora, simplifica las imágenes, sólo aparecen rasgos generales. A simple vista aparece un rapto, es directo, una imaginaría que sintetiza la idea esencial. Combinadora, relaciona en una sola representación imágenes de seres distintos. Si bien en esta serie no aparece ninguna fusión “fantástica” o “mítica” (Ej.: minotauro). Si aparece una fusión en cuanto a dos tipos de personas salvajes que se funden con los animales, enfrentados a las mujeres racionales raptadas.

Creadora o fantasía, convierte en forma artística, que son nuevas a-reales e irrepetibles. Esta última tomándola como fin de las tres imaginaciones ya señaladas. Señala el Carácter único, de obra original. Rugendas tiene una nueva propuesta, vincula referentes y posee una percepción estética que lo hace creativo.

CORAZÓN PARTIDO

Mauricio quiso raptar a Clarita[vi], le prometió llevarla a conocer el mundo y enseñarle el arte de la pintura… No, Mauricio, aquí las mujeres son el alimento de la tierra, no la compañía de los errantes, Clarita estaba más raptada por esta tierra de lo que tu creías, llámalo familia, llámenlo nación, llámenlo, y no lo llamen, sólo dibújenlo, pregúntenle a Rugendas, fue él quien puso una vez más el arado en el surco, ya no para definir la fundación mítica de Roma, sino para continuar en la fundación mítica y estética de Chile. Clarita debe quedarse, para que tu partas incompleto, para que tus pinturas de malones, tus augurios de tierra salvaje llevándose el alma y las mujeres se haga también real en ti, que tienes que vivirlo, que sufrirlo, que ser y nos ser chileno, porque, quién es chileno, quizás si dejaste algún huacho por ahí, ese es chileno, chilena son tus pinturas, chilena es tu obra, porque en esta tierra, lo que se queda se hace más tierra, y lo que se va, se va incompleto, a morir con Rugendas.

Johann Moritz Rugendas murió en Alemania, dejando algunas obras en el Staatliche Graphische Sammlung, a Mauricio Rugendas, se lo trago la tierra, en algo así llamado Chile, en 1845…

Sí es que logro hacer leso al Diablo, supongo ahora estará con su Carmela...

Saludos cordiales.



[i] G. Galaz, M. Ivelic, “La pintura en Chile”, Ed.: Universitarias de Valparaíso, Valparaíso, 1981, pp.: 52.

[ii] Referencia a Ricardo Bindis y el texto “Rugendas en Chile” Ed.: Barcelona, Santiago de Chile, 1973.

[iii] Henri Bergson Oeuvres, Presses Universitaires de France 6ª édition : 2001, août. Pp. : 1009 - 1010

Así, la montaña ha podido infundir en todo tiempo, a quienes la contemplan, ciertos sentimientos comparables a sensaciones, y que le están en efecto como adheridos. Pero Rousseau ha creado, a propósito de ella, una emoción nueva y original, que por haberla lanzado él a la circulación ha llegado a ser corriente. Y todavía hoy es Rousseau quien nos la hace sentir tanto o más que la montaña. Claro, había ciertas razones para que esta emoción nacida del espíritu de Jean-Jacques se asiera a la montaña mejor que a cualquier otro objeto: los sentimientos elementales, vecinos de la sensación, provocados directamente por la montaña, debían armonizar con la emoción nueva. Pero Rousseau los reunió y lo hizo entrar, simples acordes desde entonces, en un timbre del que ha dado, por una verdadera creación, la nota fundamental.

[iv] Carmela, me refiero a Carmen Arriagada quien se dice fue una de sus amantes.

[v] La obra que hacemos referencia aquí es la denominada: El Malón, óleo sobre tela. De la cual existen varias versiones una de ellas en el Atlas de Claudio Gay.

[vi] Referencia a Clarita Alvarez Condarco